Uribe retoma cabildeo por TLC y se reúne con ex rehenes de las Farc
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El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, retomó este sábado en Washington el cabildeo a favor del Tratado de Libre Comercio y sostuvo un primer encuentro con los tres estadounidenses que estuvieron en poder de las Farc, que fueron rescatados en julio pasado.
Uribe comenzó la primera jornada de su visita oficial a Washington con una presentación ante el Brookings Institution, en la que hizo una férrea defensa del Tratado de Libre Comercio (TLC), como una herramienta para atraer más inversiones a Colombia.
A juicio del presidente colombiano, esas inversiones contribuirían a que Colombia pueda "derrotar a grupos terroristas y derrotar las drogas ilícitas".
Uribe también destacó los logros de su política de seguridad democrática, que ha producido "intangibles" como la confianza ciudadana en el Estado, protecciones a sindicalistas y el hecho de que la gente "ha perdido el miedo a dar testimonio", y las víctimas "reclaman sus derechos".
No obstante, reconoció que pese a los logros se necesita "hacer más". Para Uribe, la posible extensión de las preferencias arancelarias andinas -aunque es otra prioridad de su Gobierno- no sería lo suficiente para promover la confianza de los inversionistas.
Reunión y llamada
El Presidente colombiano consideró que las preferencias, que vencen el próximo 31 de diciembre y están incorporadas en el programa conocido por su sigla en inglés ATPDEA, tienen carácter provisional y requieren de constantes revisiones y extensiones.
Eso no da garantías a los inversionistas, opinó Uribe, quien llevó el mismo mensaje de urgencia a una presentación en el Club Nacional de Prensa. En la presentación en Brookings, sin embargo, el consenso entre varios expertos es que el futuro del TLC, suscrito en noviembre de 2006, se definirá hasta después de las elecciones de noviembre, cuando se elegirá al nuevo Congreso y al nuevo presidente en EE.UU.
El pacto fue bloqueado en abril pasado por los legisladores demócratas que exigen de Colombia más progresos contra la impunidad, avances en las investigaciones que se le siguen a varios congresistas y políticos por sus nexos con paramilitares de derecha, y la violencia dirigida contra sindicalistas.
La oposición demócrata también quiere que, ante la crisis económica que atraviesa Estados Unidos, se apruebe un segundo plan de estímulo y más protecciones para los estadounidenses que pierden sus empleos por la competencia del comercio exterior.
Además, ante el actual reñido clima electoral, los demócratas también se muestran inapetentes en torno al libre comercio.
En ese sentido, una fuente de la campaña del candidato demócrata Barack Obama, que pidió el anonimato, dijo este sábado que en su conversación telefónica con Uribe, éste le expresó su deseo por fortalecer las relaciones bilaterales, pero reiteró su oposición al TLC por el tema de la violencia contra los sindicalistas.
Por otro lado, el presidente colombiano se reunió por primera vez con los tres estadounidenses que estaban secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que fueron rescatados en la "Operación Jaque", el pasado 2 de julio.
Uribe sostuvo un encuentro privado con Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell, en la residencia de la embajadora colombiana en EE.UU., Carolina Barco, pero no dio declaraciones a la prensa después de esa reunión.
En esa reunión, Uribe tomó juramento de ciudadanía a Jo Rossano, madre de Marc Gonsalves, quien afirmó que las Farc son "demoníacas" y que, si no son terroristas, deben poner en libertad al resto de los rehenes en su poder.
"Son demoníacas" y "por eso tienen que ser eliminadas", dijo Rossano al recibir la ciudadanía colombiana, aprobada el pasado 1 de septiembre por el canciller de Colombia, Jaime Bermúdez.
Los estadounidenses
Los tres contratistas, que fueron secuestrados el 13 de febrero de 2003, dieron breves declaraciones en español y en inglés de agradecimiento por su rescate, expresaron su apoyo a Colombia y su repudio contra las Farc.
La ceremonia significó para Uribe un punto positivo en su primera jornada oficial en Washington, en la que le han llovido preguntas sobre los presuntos vínculos del general Mario Montoya con los paramilitares, y la incertidumbre sobre si el Congreso votará o no este año el TLC.
Mañana, sábado, Uribe se reunirá con el presidente de EE.UU., George W. Bush, en la Casa Blanca, con líderes de la comunidad colombiana y con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
La próxima semana, el mandatario colombiano participará en el 63 periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, en donde hará una intervención el martes 23 de septiembre.
Con EFE





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