Paraguay en alerta contra fiebre amarilla
El Gobierno debe declarar inmediatamente este estado para evitar la propagación de la enfermedad detectada en el centro del país y en las cercanías de Asunción, anunció este jueves el ministro de Salud, Óscar Martínez.
"La primera decisión que hemos tomado es la declaración de emergencia nacional, que es lo que vamos a estar sugiriendo al señor presidente de la República", dijo Martínez tras una reunión con una comisión especial de asesores, integrada por ex titulares de esa cartera.
Martínez explicó que la medida "es para prevenir una epidemia" tras los casos de fiebre amarilla registrados en el departamento de San Pedro, centro del país, y la muerte de un joven de 25 años en un barrio de San Lorenzo, a 20 kilómetros de Asunción, el pasado día 8.
Asimismo, un campesino de San Pedro murió el 1 de febrero en un hospital de Asunción con síntomas de esa enfermedad, pero aún faltan los resultados de unas pruebas enviadas a Brasil para el reconocimiento oficial.
Fuentes sanitarias también reportaron la hospitalización de una mujer de 39 años, vecina de San Lorenzo, y de un joven de 18 años de un pueblo de San Pedro, en donde las brigadas médicas han realizado el bloqueo sanitario y vacunaciones masivas.
La aparición de casos de la denominada "Plaga de América" ha alarmado a la población, principalmente en Asunción, donde no ha cesado la concurrencia en masa a los hospitales para vacunarse, aunque las autoridades han aclarado que solamente serán inmunizados los habitantes de las áreas de riesgo.
"Pedimos tranquilidad a la población, hemos diseñado un plan de vacunación en forma planificada", aseveró Martínez, al precisar que mañana se completará ese proceso en el barrio de San Lorenzo donde apareció la enfermedad.
En San Pedro fueron vacunadas más de 30.000 personas, acotó el ministro, al reiterar que se ceñirán a procedimientos de organismos internacionales, que recomiendan extender la vacunación a los que deben viajar a áreas de riesgo o a países donde el mal es endémico.
Las autoridades sanitarias admitieron que solo mantenían una reserva de 30.000 dosis, a las que se sumaron las 50.000 que llegaron este jueves de Brasil de una partida de 100.000 prometidas por el Gobierno del vecino país, que ha reportado cerca de una veintena de fallecidos.
Con EFE.





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