Los números rojos tiñen los parqués de Asia
Las bolsas acusaron este jueves el golpe de la caída de Wall Street hasta su nivel más bajo en cinco años con nuevos desplomes que recuerdan al aciago octubre, cercanos al 7 por ciento en los casos de Tokio y Seúl.
El Nikkei japonés perdió un 6,89 por ciento hasta los 7.703,04 enteros, por primera vez en tres semanas debajo de los 8.000 puntos, mientras el Kospi surcoreano caía de las 1.000 unidades, también por primera vez desde octubre, tras ceder un 6,70 por ciento.
En otras bolsas de la región los descensos fueron generalizados aunque no tan acusados, como el 4,04 por ciento que perdió el índice Hang Seng de Hong Kong, hasta las 12.298,56 unidades, o el Straits Times de Singapur, que cedió un 3,10 por ciento.
Las grandes empresas de Asia, muy dependientes de sus ventas en el exterior, sufrieron nuevas pérdidas, como las electrónicas Sony y Nintendo, más de un 6 por ciento, o los fabricantes de vehículos Toyota (3 por ciento), Honda (7) y Hyundai (11,5 por ciento).
El miedo a la recesión se ha instalado en los parqués asiáticos, este jueves especialmente temerosos de que una debacle en la industria de automoción de Estados Unidos desemboque en una mayor depresión económica, ante la crisis de los Tres Grandes (General Motors, Ford y Chrysler).
Los inversores de Asia asisten cada día al goteo constante de malas noticias, también dentro de sus fronteras. El Gobierno japonés informó este jueves de que la balanza comercial tuvo déficit en octubre, en lugar del habitual superávit, debido a la mayor caída en las exportaciones registrada desde diciembre de 2007, por la revalorización del yen y la crisis económica.
Las exportaciones, hasta ahora principal motor de la economía japonesa, descendieron el mes pasado un 7,7 por ciento, sobre todo hacia Asia -hasta ahora siempre en positivo-, Europa y EE.UU. A ello se unen los anuncios de recortes de plantilla, que comienzan a ser una realidad en Asia, región que hasta hace poco parecía menos vulnerable a la crisis económica global.
Este jueves se supo que fabricantes japoneses como Isuzu y Mazda planean prescindir de unos 2.000 puestos de trabajo temporales o a tiempo parcial en varias plantas, debido a la caída de la producción que están experimentando ante sus menores ventas en el exterior.
Las acciones del fabricante de camiones Isuzu se depreciaron este jueves en la Bolsa de Tokio un 17 por ciento mientras las de Mazda perdieron un 10 por ciento.
Balance negativo a lo largo de la región
En Seúl, el Kospi cedió por octava jornada consecutiva, algo que no ocurría desde marzo de 2003, mientras la moneda local, el won, volvía a depreciarse frente al dólar, hasta marcar su nivel más bajo desde la primavera de 1998.
El primer indicador surcoreano perdió este jueves un 6,70 por ciento, hasta cerrar en las 948,69 unidades, tras un fuerte sesión bajista.
En Hong Kong el índice referencial Hang Seng, que ya ha perdido un 58 por ciento en lo que va año, llegó a descender a la barrera de los 11.000 puntos pero finalmente acabó en las 12.298,56 unidades.
Las valores energéticos y los financieros lideraron los descensos, al igual que los títulos inmobiliarios, ante el descenso de la demanda de inmuebles.
La vecina bolsa de Shanghai registró también descensos, aunque menores, del 1,67 por ciento hasta los 1.983 puntos, gracias a las recientes medidas oficiales para estimular el crecimiento económico.
El índice shanghainés sigue rondando los 2.000 enteros, después de vivir entre el 10 y el 14 de noviembre su primera semana de recuperación desde el inicio de la crisis financiera mundial.
Con EFE




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