La actriz Fanny Mikey deja como herencia una cita teatral multitudinaria
Fanny Mikey, la actriz y directora colombo-argentina que murió este sábado en Cali, le deja como herencia a Colombia, país que la adoptó, y también a Iberoamérica, una cita teatral que atrae cada dos años a millones de espectadores a Bogotá.
Se trata del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá (FITB), que la artista, conocida tanto por su pasión teatral como por su cabellera naranja, fundó en 1988 junto al dramaturgo colombiano Ramiro Osorio y que ella dirigió hasta su deceso.
El FITB es uno de los festivales de artes escénicas "más grandes del mundo por su capacidad de convocatoria, su cantidad de funciones y su diversidad de géneros", se vanagloriaba ante la prensa esta artista, de alegría desbordante y quien murió en Cali, la ciudad de la festiva salsa y que la acogió en 1959, cuando ella tenía 25 años de edad.
Fanny Mikey, nacida en 1934 en Buenos Aires y quien desde décadas atrás vivía en Bogotá, viajó a esa ciudad del suroeste colombiano a finales de julio pasado para preparar el montaje y la presentación de la que fue su última producción, "Perfume de arrabal y tango".
La Fundación Teatro Nacional, creada por ella en 1978, observó en Bogotá que "esta ciudad (Cali), que fue su primera estación al llegar a Colombia, la despide".
"Fanny será siempre la reina del teatro en Colombia; ese lugar lo conquistó con su fe inquebrantable y su pasión por lo que hacía", agregó la entidad cultural presidida desde siempre por la popular artista, y puntualizó que "su vida fue teatro puro".
Reconocimiento a su legado cultural
La artista fundó el Teatro Nacional y el FITB y fue "actriz, directora, gestora, amiga, maestra", reconoció la institución matriz de la obra y el legado de la colombo-argentina, que "era una mujer orquesta, como le gustaba definirse".
Tal actitud constituyó crucialmente la trayectoria de esta mujer, que arribó a Colombia atraída por "Cien años de soledad" -la novela del premio Nobel de Literatura de 1982, Gabriel García Márquez-, y que se hizo en las tablas a partir de estudios en la Sociedad Hebraica Argentina.
Su carrera la comenzó a poner en práctica en instituciones como el Teatro Experimental de Cali (TEC) y el Festival de Arte de Cali, antes de trasladarse a Bogotá, donde se radicó de manera definitiva a finales de los años setenta. El Teatro Popular de Bogotá (TPB) fue la entidad cultural de la capital colombiana a la que Fanny Mikey dedicó sus esfuerzos antes de crear su obra propia.
La artista, con decenas de premios en el país y el exterior, fue actriz principal en más de medio centenar de obras de teatro, en dos de cine y en cinco obras de café concierto, formato del que ella fue pionera en Colombia, con el local La Gata Caliente.
Mikey realizó más de 200 montajes en toda su carrera, que combinó de manera exitosa con la de dirección del FITB, lo que en marzo de 2005 la hizo acreedora del Premio Max Hispanoamericano de Artes Escénicas, instituido en España.
El FITB, una cita bienal que en sus versiones más recientes superó los tres millones de asistentes, la mayor parte de ellos a montajes en escenarios al aire libre, ha contado con la participación de más de 2.100 artistas, grupos y compañías de más de 30 países.
Con EFE.




Comentarios
Enviar un comentario nuevo