Cumbre del ALBA en Caracas levanta protestas en la oposición boliviana
La reunión, convocada de emergencia por el presidente venezolano en apoyo a su homólogo de Bolivia, generó protestas de la oposición de derecha en el país andino, en momentos en que iniciativas para instalar un diálogo pacificador, parecen haber naufragado.
La oposición rechazó la declaración en la que Chávez y Morales, además del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, denunciaron "planes de desestabilización que buscan vulnerar la paz y la unidad de Bolivia" y un "intento separatista que se fragua contra Bolivia".
La declaración de Caracas volvió a tensar la crisis política a once días de la realización de un referendo en Santa Cruz, que lidera una tendencia liberal en cuatro de las nueve regiones del país de dotarse unilateralmente de gobiernos autónomos del poder central de La Paz.
"Es vergonzoso como el señor Chávez llama a nuestro presidente como si fuera un funcionario subalterno suyo, el presidente Morales en lugar de dialogar con los bolivianos se va a recibir instrucciones de Chávez", deploró el presidente del Senado, Oscar Ortiz, dirigente de la agrupación de derecha Podemos, el mayor partido de oposición.
En la misma tónica, el diputado Fernando Messmer, también de Podemos, consideró "más lamentable aún la sumisión y ausencia de dignidad de nuestro gobierno al permitir esta intervención".
El senador Roberto Ruiz, de Podemos, fue más allá y elucubró que si Chávez afirmó que "Bolivia está a punto de estallar es porque él sabe algo que nosotros no sabemos".
Las diferentes voces al respecto
El líder del comité civil de la próspera Santa Cruz, el empresario Branko Marinkovic, uno de los cabecillas de la oposición boliviana, calificó de "injerencia" la declaración de Caracas y dijo que los presidentes Chávez y Morales "hacen todos sus esfuerzos para frenar este referendo" del 4 de mayo al que convocó la dirigencia de Santa Cruz.
A contramano, el senador oficialista Ricardo Díaz destacó la "solidaridad" de Chávez y dijo que "es un buen respaldo que nosotros agradecemos".
Otros congresistas del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), Félix Rojas y Antonio Peredo, negaron por separado que la declaración del ALBA sea una intromisión en los asuntos internos de Bolivia.
El pronunciamiento del ALBA coincide con una evaluación del Consejo Permanente de la OEA que, reunido en Washington, mencionó la "posibilidad" de que la crisis política en Bolivia derive en "violencia y enfrentamientos".
El organismo continental reconoció que "razones de naturaleza política bloquean ese comienzo de negociaciones" entre el oficialismo y la oposición, según resumió Dante Caputo, subsecretario de Asuntos Políticos de la OEA.
El líder de la oposición de derecha, el ex presidente Jorge Quiroga, desestimó anteriormente una eventual mediación de la OEA en el conflicto boliviano al considerar que ese organismo regional "está al servicio de Chávez".
La oposición frenó hasta ahora todas las iniciativas de la Iglesia Católica, de la OEA y de misiones de alto nivel de Argentina y Brasil para instalar una mesa de diálogo con el gobierno que entrañaría una suspensión del referendo, calificado de ilegal por Morales.
Con AFP.




Comentarios
Enviar un comentario nuevo